Cuando te despiertas un dia y de repente te pones a sonreir sin razón te das cuenta de las cosas tan bellas que la vida te ofrece a diario, no tienes porque tener una razon concreta por la que sonreir, sonrie por tener sueños, por tener metas, por tener oportunidades, por tener todo este mundo lleno de vida en el que puedes conseguir todo aquello que te propongas.
Es cierto, no tienes porque tener una razon concreta por la que sonreir, pero normalmente sonreimos por conseguir un sueño, un reto, una meta, una persona, o la simple felicidad, esa tan anhelada felicidad de la que tanto nos hablan y ninguno de nosotros somos capaces de alcanzar por lo que parece ser.
Puedes vivir sin dinero, sin amigos, sin familia, sin estudios, sin trabajo, sin nadie al que llorar cuando te caigas, sin nadie que te ayude a lebantarte, sin nadie que te ofrezca su hombre cuando necesites llorar, sin nadie que te apoye cuando quieras alcanzar algo que ultimamente está en el vocabulario de muchos, lo imposible, puedes vivir sin todo eso, pero te aseguro que vivir sin un sueño, una meta algo concreto por lo que darlo absolutamente todo...es algo dificil, el sueño te hace crecer, te hace creer en ti mismo, en todo lo que eres capaz para poder conseguir, en lo que eres capaz de sonreir, en las veces que eres capaz de reaccionar ante una situación por conseguirlo, en todas las cosas que tienes que pasar para poder poder conseguir aquello que quieres, que es tu sueño, tu grandeza, tu felicidad y tu razón de sonreir al despertarte. No lo pienses, y si de verdad crees que ese es tu sueño, no pierdas el tiempo, ve a por el.
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